Inicio
Historia
La Ribera del Duero
La Horra
El vino
Las Bodegas
Bodega Mataburras
Libro visitas
Enlaces
Contacta
Otras webs

La Horra

 

El Pueblo de La Horra

Municipio de la provincia de Burgos, situado a 76 Km. de la capital y a 7 Km. al norte de Roa, en la comarca de la Ribera del Duero, a 802 m de altitud.
Posee una población de 417 habitantes (1.174 según censo de 1900) y su término municipal ocupa una superficie de 30,06 km2 .
Forma parte de la mancomunidad RUTA DEL VINO, junto con Gumiel de Izán y Sotillo de la Ribera, Roa, La Aguilera, Gumiel de Mercado y Anguix.
En plena zona vitivinícola de la Denominación de Origen Ribera de Duero, está considerada como una de las villas más importantes de la Ribera, debido a la fama y prestigio de sus vinos y bodegas. Las viñas ocupan gran parte de su territorio, pasando el cultivo de cereal a un segundo plano. Plano Callejero y panorámica.Vista aérea.

 

Un poco de historia

 

Indice


Vestigios arqueológicos.

Recientemente se ha encontrado un yacimiento arqueológico cuyos vestigios se remontan a la época del megalitismo, en torno al 2.500 antes de Cristo, son los restos de un poblado temporal, "formado por un pequeño número de cabañas, que han dejado manchones oscuros en el terreno, donde ha quedado la evidencia de su pobre industria: algunas hachas de piedra pulimentada, utensilios de sílex y fragmentos de vasos de cerámica. Estas gentes practicaban tanto la agricultura como la ganadería"(José David Sacristán de Lama, Biblioteca nº 2)
No tenemos noticias oficiales del largo período de la Edad de los Metales; parece sin embargo, que hubo un asentamiento en la Edad del Bronce en el término de la Horra.



El período celtíbero y la conquista romana.

Estatuas romanasDesde el siglo VIII a.C. llega al interior de la Meseta el uso del hierro, de gran importancia técnica y militar; de los varios poblados de la comarca sólo se ha excavado el de Roa, estamos ante el mundo celtibérico, en su rama de los vacceos, que resistirán a los romanos pero acabará siendo destruida alrededor del año 70 a . C. por las tropas romanas del general Pompeyo por dar su apoyo al general Sertorio durante la guerra civil.

Roma, acabada la conquista de la Península Ibérica, instauró su sistema de explotación económica, basado en una red de ciudades que controlaban, administraban y explotaban el territorio; por lo que respecta a estas tierras esa ciudad fue Clunia, convertida en sede de un Convento Jurídico que abarcaba la mayor parte de la Meseta Norte y de la Cornisa Cantábrica. El territorio se irá poblando de villas, es decir grandes explotaciones agropecuarias dirigidas desde Clunia y que tendrán su momento de mayor esplendor en los siglos IV y V, que es cuando decae el modelo basado en las ciudades y se da la crisis del Imperio Romano.

Numerosas villas se han localizado en toda la Ribera del Duero, estando una de ellas muy cerca del actual casco urbano de La Horra. Otro elemento importante de la presencia romana en el territorio fueron las calzadas, como la que tal vez unía las villas de Quintanamanvirgo, La Horra , Villalba, Sinovas y Quemada para dirigirse, probablemente a Clunia.


La época visigoda y la invasión musulmana.

Espada y escudo romanosDerrumbado el Imperio Romano de Occidente pasamos a la época visigoda, etapa llamada por Benito Royuela "La larga noche medieval", pues apenas quedan vestigios en la Ribera, a no ser la cerámica hallada en Durón, que puede testimoniar que su poblamiento se inicia en esta época.

La unidad de España visigoda nunca estuvo bien consolidada. Las constantes rivalidades entre la nobleza y de estas con sus reyes, permitieron a los musulmanes vencer rápidamente al último rey visigodo. Parece ser que por estas tierras vinieron los beréberes y que tras una sublevación con los emires en el 740 hizo que abandonasen esta zona, por lo que en el valle del Duero había pequeñas aldeas viviendo de una precaria agricultura y ganadería.

Puente de RoaEn el año 912 dentro de un avance repoblador que aprovecha las dificultades internas de los emires cordobeses, el conde de Castilla, Nuño Nuñez, repuebla Roa y prácticamente toda la Ribera queda incorporada al reino astur-leonés, y el Duero se convierte en frontera militar desde el momento en que se instaura en Córdoba el califato, las expediciones enviadas por los califas, dirigidas por el propio Almanzor, atraviesan estas tierras saqueándolas y haciendo que de nuevo se despueblen.

Habrá que esperar al fin del califato, siglo XI, para que afluya una nueva población que se suma a los escasos habitantes que pudieran haber quedado; son principalmente cántabros y vascos que llegan del Norte y buscan libertad personal y tierras de cultivo y ponen nombre a los lugares en que se asientan: Calaforra (torre o peña roja ), o tal vez tomado del Calahorra de la Rioja , como comenta Escudero Chico, pero también la política repobladora de los reyes castellanos atrae a mozárabes, la presencia de un pequeño grupo de mozárabes podría dar otra explicación a Calaforra, que en árabe significa castillo o torre libre, por estar eximida de ciertos tributos para atraer a más pobladores, también podía explicar porque tiene como patrona a Santa Eulalia, mártir barcelonesa del s. III.


La Comunidad de Villa y Tierra de Roa.

Pórtico de la IglesiaAlejado el peligro del ataque musulmán tras la desintegración del califato de Córdoba (1031), los territorios de Castilla en torno al Duero reciben Fueros, como el concedido a García Gómez para Roa y su Tierra en 1143, donde hallamos por primera vez escrito el nombre del pueblo Calaforram, como una más de las treinta y tres aldeas que formaban el alfoz o territorio de administración común dependiente de la Comunidad de Villa y Tierra, cuya cabeza era Roa.

En el año 1295 se produce un pleito en el que La Horra disputó con Roa sobre la construcción de la cerca o muralla (en cuyo arreglo Roa exigía que debían participar las aldeas de su tierra) ante esta situación de desavenencias Doña Violante, viuda de Alfonso X ese mismo año emite una sentencia de cómo tenía que hacerse la muralla y de cómo se debía contribuir, además de sobre el modo de efectuar la vendimia y el pastoreo en las viñas.

De dicha sentencia podemos deducir la dedicación económica de la comarca, que siglo y medio después de recibir su fuero, ya tenía clara su inclinación vitivinícola. Vino que seguramente beberían los reyes y miembros de la Corte varias veces asentada en Roa.

En el paso de los tiempos medievales a los modernos encontramos algunas noticias relativas a la comarca: se sabe que desde el Edicto de los Reyes Católicos en 1492, algunos judeoconversos procedentes probablemente de Aranda se retiraron a vivir a pueblos de la zona, entre ellos a La Horra , donde tal vez esperaban no ser tomados como tales judíos conversos y poder rehacer su vida.

Palacio de Condes de SiruelaPor otro lado y casi al mismo tiempo en 1464 Enrique IV entrega la Comunidad de Villa y Tierra de Roa a su valido Don Beltrán de la Cueva y en 1492 pasa a depender de los Condes de Siruela hasta el año 1841 (Los reyes tanto para ganarse a los nobles levantiscos como para premiar a los nobles fieles, conceden señoríos jurisdiccionales sobre tierras de realengo, en estos señoríos los nobles sustituyen al rey en el cobro de determinados impuestos y en el nombramiento de justicias y alcaldes, así aunque el conde no tuviera ningún bien en la comarca, como señor jurisdiccional de ella extraía del 6 al 8% de los beneficios, lo cual para no tener que sembrar ni vendimiar, no estaba nada mal como comenta Benito Royuela).

Archivo parroquialDesde el siglo XVI, y combinando el archivo parroquial, que se lleva desde 1581, con el censo ordenado por Felipe II en 1591, tenemos que en 1591 La Horra contaba con 319 habitantes, el único pueblo de la tierra de Roa que aún hoy tiene más habitantes que entonces es La Horra. Durón en 1591 tenía nueve vecinos y Valera veinte y uno, Villalobón tenía cura pero un siglo después estaba despoblada de vecinos y era sólo un bosque del Conde de Siruela; algo parecido ocurre con Durón y con Valera, reducida a aceña molinera. Se cree que la despoblación de estos lugares fue inducida por el Conde de Siruela quien preferiría concentrar vecindario para controlarlos mejor y liberar tierra para terrenos de caza entre otras razones.

El siglo XVII los tiempos fueron malos para todo el país debido principalmente a las numerosas guerras en las que se veía involucrada España (así por ejemplo Felipe II tenía bajo su mando una fuerza militar que era cuatro veces mayor que en la fuerza en servicio activo durante el reinado de Carlos I; y si Felipe II heredó una deuda total de casi 30.000.000 ducados, se dobla esta cifra en 1575 y en 1607 ascendía a 160.000.000) lo que supuso una reducción de la población desde 1630 a 1650, y no será hasta 1670 cuando la población empiece ha recuperarse, así en 1710 la población de La Horra se duplicó llegando tal vez a los 500 vecinos, lo que lleva al cura a pedir en 1704 licencia al obispado para ampliar el antiguo templo ("..que teniendo caudal la iglesia y ayudando con una porzión dezente los vezinos deste lugar se aga y ensanche la iglesia y sacristía de ella"). Según el censo elaborado por Floridablanca en1787, se llega a los 1078 habitantes; hay que tener en cuenta que el viñedo proporcionaba muchos jornales, por lo que nuestros pueblos tuvieron una densidad de población relativamente alta en el conjunto de las comarcas agrícolas de Castilla, (un ejemplo muy cercano le tenemos en el Valle de Esgueva, no apto para el cultivo del viñedo, lo que supuso que no hubiera un aumento de población en la Edad Moderna , por ello no tuvieron la necesidad de ampliar sus iglesias , por lo que conservaron sus iglesias románicas).


La Horra se separa jurisdiccionalmente de Roa.

En 1725 La Horra consigue del rey Felipe V la emancipación jurisdiccional de Roa aunque sigue bajo el señorío del Conde de Siruela. Desde 1725, por tanto, podemos hablar de la villa de La Horra, que deja de ser una aldea y marca sus límites con Roa. La consecución de la independencia no resultó sencilla, pues Roa pleiteó y hubo de pedir prestado para pagar a los abogados 16.830 reales al Colegio de la Vera Cruz de Aranda, dinero que se sacaría de los beneficios del vino.

Terrenos de viñedosIglesia de La HorraEl viñedo era la base de la economía de La Horra, la proporción de viñedo en el conjunto del terrazgo sólo era superada en la comarca por Nava de Roa. Sus excedentes se vendían principalmente a la ciudad de Burgos y a la Sierra.

También por el Catastro de Ensenada podemos saber que los animales frecuentes eran el cerdo, la vaca de forma repartida y ovejas y cabras concentradas en unos pocos propietarios (en 1752 había un pastor que pagaba a dos criados para que le ayudasen, por lo que podemos deducir que sería un rebaño de más de 200 ovejas).

En estas fechas sabemos que en La Horra vivía el maestro cantero Domingo de Ondátegui, vasco de origen pero casado con Jacinta, vecina de La Horra ; a este pueblo llega para trabajar en las obras de la iglesia (desempeño también el importante cargo de ser mayordomo de la iglesia de la Horra desde 1755 hasta 1760) y del que se sabe la participación en la construcción de la torre de la catedral del Burgos de Osma, el proyecto del antiguo Ayuntamiento de Soria, en la conservación de las agujas de la Catedral de Burgos y la portada de la Iglesia de Sotillo de la Ribera.


Los siglos XIX y XX.

ArchivoEl siglo XIX será más peyorativo en todos los aspectos que la anterior centuria: en 1808 la peste colérica afecta la comarca; y empezaba la Guerra de Independencia, la cercanía de Aranda significaba la posibilidad de la llegada de tropas francesas para requisar todo tipo de bienes; de la lucha guerrillera nos hablan indirectamente los libros parroquiales: un hombre miembro de la partida del cura Merino, fue enterrado aquí. Estos hechos unidos a las guerras carlista ocasionaron que la población en 1845 sólo fuera de 825.

Ligada a la política liberal está la abolición de los señoríos, decretada por primera vez en la Cortes de Cádiz de 1810 pero sólo aplicada a partir de 1834 es posible como comenta Benito Royuela que fuera entonces cuando se picara, para borrarlo, el único escudo nobiliario que había en el pueblo, el del Conde de Siruela donde residía cuando visitaba el pueblo: la casa que hoy es el Ayuntamiento.

Bodega Virgen de la AsunciónEn la comarca de La Ribera el cultivo del vino empezó a reducirse desde mediados del siglo XIX, entre otras causas por la llegada de enfermedades de la vid, como el oidium y el mildeu; para combatirlas se empezó a usar el azufre y el sulfato y en 1909 llega a España la filoxera, después de afectar a Francia, reduciendo el volumen total de viñedos y produjo una fuerte emigración: de 1900 a 1920 el saldo migratorio fue superior al saldo vegetativo.

Por otro lado en los difíciles años de la posguerra, el viñedo retrocede debido, por un lado, al interés del gobierno por aumentar el cultivo de trigo para acabar con el racionamiento y, por otro, a la inseguridad del mercado del vino. Para dar respuestas a los problemas del vino se dirigió la creación de las cooperativas: la Cooperativa de Santa Eulalia en 1950 (que fue la primera bodega Cooperativa de la provinica) y la de La Virgen de la Asunción en 1957.


ViñedosSi embargo este hecho no evito que a partir de 1950 se diese la emigración, ello hace que los jornales subieran (el desarrollo industrial dota de gran capacidad de atracción a los centros urbanos, así es preciso destacar la inferioridad económica de la agricultura con respecto a otras actividades y mientras un obrero agrícola percibía en 1960 una media de 16 200 pts., un obrero de la del sector industrial ganaba 34 500 pts.), lo que hizo que muchos arrancaran las cepas y destinaran las tierras a cereal, más fácilmente mecanizable.

Entre 1960 y 1970 se pierde el 30% de la población, si en 1950 estaban censados 1303 personas en 1971 el censo daba 865 habitantes y en 1991 era de 506 personas, actualmente están censadas en La Horra 417 personas.

La creación de la Denominación de Origen Ribera del Duero ha revalorizado el viñedo, por lo que podemos ver actualmente grandes extensiones de viñas que abastecen de buen vino a las nueve bodegas asentadas en La Horra, lo que ha propiciado que la gente se quede a vivir aquí, frenando en parte el descenso demográfico.

 

El proyecto del Jardín de los Corderos que irá instalado en una parcela de diez hectáreas, ubicada en el monte de la carretera La Horra-Sotillo, será un parque temático en el que de forma atractiva y didáctica se expongan las distintas razas de ovejas, e incluso otros animales que también producen lana, como la llamas o una rara variedad de cerdo, todos ellos rodeados de un entorno similar al de su país de procedencia. Además contará con aulas didácticas, zona de restauración y diversos servicios interactivos.

Inicio | Historia | La Ribera del Duero | La Horra | El vino | Las bodegas | Bodega Mataburras | Libro visitas | Enlaces | Contacta | Otras webs

© CopyRight by A.R.B.E.B.B.L.F.C ..2006. All Rights Reserved. Resolución 1024x768.